sábado, octubre 15, 2011

EL SENTIDO DE LAS OBSERVACIONES CONDUCTUALES EN PREVENCIÓN

Una de las intervenciones que las empresas han implementado en prevención de accidentes son las observaciones conductuales. Estas acciones preventivas tienen distintos nombres dependiendo de la organización que las implementa, ya sea PBC, SSBC, etc. etc. Sin embargo, y en líneas generales consisten en lo mismo: realizar observaciones en terreno del trabajo diario y realizar retroalimentación “in situ” y propuestas de mejora ante los datos estadísticos recogidos respecto de las conductas de riesgo más recurrentes.

Cuando son bien implementadas, los resultados son sorprendentes. Vemos una disminución progresiva de las conductas de riesgo de la empresa en el tiempo y por ende, de los accidentes. Esto tiene sentido dado que las conductas de riesgo (o fuera de estándar) aumentan la probabilidad de que el o la trabajador/a sufra un accidente por alejarse de la forma de proceder que ha sido diseñada para tal efecto (como dato, existen mas accidentes en personas nuevas en la empresa y en tareas sin procedimiento, posiblemente ambos relacionados, hipotéticamente hablando, con el periodo adaptativo a la tarea que tiene cierto grado de improvisación y ajuste).

Otro resultado de las observaciones, es el grado de compromiso de los trabajadores con la seguridad: la formación de equipos líderes, el entrenamiento de monitores y observadores y la observación entre pares fomenta la participación y la integración a la prevención.

Además, cuando se implementan medidas correctivas o de fortalecimiento organizacional, basado en datos reales, se logra mayor eficacia con el resultado y mayor eficiencia en el uso de los recursos, involucrando y convenciendo hasta a los más reacios a implementar cambios en las empresas, a quienes “les gusta ver que las inversiones se hagan de manera seria y responsable”.

Con todo, también existen algunas malas prácticas en la observación conductual que impiden lograr estos resultados. Entre ellos:

  • Equipo líder no constituido apropiadamente, desmotivación entre sus integrantes, pérdida del sentido o motivación en la tarea a realizar.
  • Incorrecta identificación de conductas críticas para realizar la observación en terreno, confundir “conducta” con “condición”, identificar conductas no críticas, etc.
  • Interpretar la conducta y no describir la conducta del trabajador, atribuyendo “causas” de las cuales no estamos seguros o que no son del todo ciertas.
  • Observaciones encubiertas para “pillar, hacer caer o descubrir in fraganti” al trabajador, lo que claramente genera desconfianza entre los trabajadores e incredulidad frente a las intenciones del proyecto.
  • Observaciones realizadas “para cumplir” con la exigencia.
  • Datos falseados para “no perjudicar” a los colegas trabajadores.
  • Falta de retroalimentación o incorrecto proceder en la devolución de la información, por ejemplo, dando más énfasis a los aspectos negativos que a los positivos, o no buscando soluciones sino culpables.
  • Manejo inadecuado de los datos en el procedimiento estadístico, por ejemplo el ingreso parcial o erróneo de los datos, pérdida de información, otros.
  • No informar acerca de los avances del proyecto o definitivamente no implementar soluciones a los problemas detectados.

Estas prácticas dejan entrever que los distintos actores de la organización no han encontrado el verdadero sentido que tienen estas intervenciones. Algunos supervisores suelen comentar que “les significa mayor trabajo”, unos cuentos trabajadores  creen que es una persecución, que los van a despedir, incluso algunos gerentes consideran que es una pérdida de tiempo y dinero.

El problema pasa muchas veces por ver las actividades de un proceso como el fin en si mismo. Algo similar ocurre con la implementación ISO en algunas empresas, ya que las personas se concentran más en contar con los documentos como fin ultimo, más que lograr mejorar y facilitar los procesos a través de estos. En prevención no se puede considerar como la finalidad de la observación el contar con la estadística o las observaciones realizadas.

El verdadero fin de estos proyectos es lograr disminuir la probabilidad de que ocurran accidentes por conductas de riesgo y así mejorar la calidad de vida laboral de los trabajadores. Si esto no se entiende, probablemente pasará mucho tiempo antes que las personas vean el bosque, ya que los árboles les tapan la vista…

domingo, octubre 02, 2011

BRIGADAS DE EMERGENCIA, BRIGADAS DE EXCELENCIA.

En varias oportunidades he colaborado en el desarrollo de equipos que se entrenan para actuar en situaciones de emergencia, y en consecuencia de las conversaciones y aportes de los propios participantes, destacaré algunos aspectos claves que llevan al éxito a estos equipos, como por ejemplo las brigadas, al interior de las organizaciones.

No quiero ahondar en las competencias “duras” de las brigadas, tales como los primeros auxilios, el rescate en altura, manejo de incendios, entre otros, pero sin en aquellas habilidades “blandas” que muchas veces son difíciles de evaluar e identificar en las personas y que pueden comprometer el funcionamiento del equipo.

Estos aspectos son:

Competencias relacionadas con la actuación en emergencia: el primer grupo de competencias están directamente relacionadas con la capacidad de las personas para soportar la presión de una situación límite o una emergencia. No solamente respecto de la capacidad física, sino principalmente la actitud mental o psicológica para pertenecer a una brigada. Entre estos se encuentran:
  • Capacidad para actuar en situaciones bajo presión, tal como estar alerta, reflejos, claridad en el proceder, otros.
  • Ser capaz de tomar decisiones durante las emergencias.
  • Tener claridad de las prioridades durante una emergencia
  • Evaluar el propio estado de salud físico y mental durante una emergencia.

Habilidades relacionadas con la integración de equipos: este grupo es relevante en cuanto permite contar con personas dispuestas a trabajar junto a otras, de manera coordinada y eficiente. En este sentido, se espera de los/as trabajadores/as:
  •  Ajustar su comportamiento a los procedimientos establecidos de actuación en emergencia.
  • Conocer y comprender el rol que le corresponde al interior del equipo.
  • Acatar instrucciones de superiores directos de los equipos de actuación en emergencias.
  • Asumir o entregar el mando cuando corresponda.
  • Esforzarse por hacer un trabajo bien hecho, con la energía suficiente que permita lograr los objetivos y superar los obstáculos.

Actitud de entrega y servicio: consiste en la predisposición de las personas para actuar desinteresadamente en esta noble misión dentro de las empresas. Consiste en querer servir a los demás, ser parte de un grupo de trabajadores “de elite” capacitados y entrenados para afrontar emergencias y muchas veces salvar vidas.
  • Estar convencidos que las personas son lo mas importante de una empresa.
  • Creer que “vale la pena” el esfuerzo  asociado a ser brigadista.
  • Participar con entusiasmo y coraje en las tareas encomendadas, animando al resto del equipo para que no desfallezca.
  • Estar dispuestos a entrenarse y capacitarse permanentemente en los temas requeridos.

Actitud preventiva al interior del equipo como con el resto de la organización: los brigadistas no deben considerarse como tales únicamente cuando existe una emergencia. Esto implica ser personas cuya conducta sea reflejo de un proceder seguro y ajustado a normas, así también como promotores de conductas seguras en sus compañeros de labores. Se destacan entre otras conductas las siguientes:
  • Actuar de manera segura ajustado a procedimientos de trabajo.
  • Corregir el desempeño inseguro de compañeros de trabajo.
  • Aportar ideas para un trabajo cada vez más seguro.
  • Identificar al interior de la empresa aquellas condiciones subestándar que favorezcan la ocurrencia de posibles emergencias.

Estos aspectos, entre otros, contribuyen a desarrollar brigadas cada vez más “profesionales” al interior de las empresas. El paso siguiente es que estas últimas (empresas) sepan atraer y reconocer los esfuerzos de los/as trabajadores que las constituyen.