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viernes, abril 08, 2016

PREVENCIÓN SINÓNIMO DE PERFECCIÓN


Sin duda el inicio de una buena gestión preventiva tiene sus bases en el diagnostico inicial, bajo esta óptica es fundamental entender la disposición y el nivel preventivo de la organización. Los recursos y  la asignación de presupuestos para la gestión preventiva no se traducen en la adquisición de los elementos de alta calidad, sino en el impacto que produce un interés hacia el bienestar tanto físico y mental de los colaboradores, este es el detonante para  generar el cambio de actitud y de compromiso, que desemboca en finalmente hacia la cultura preventiva.
Por ello es clave antes de componer, el "entender" ya que con tal análisis se forjan las bases para diagnosticar  y tener una "radiografía" de la situación actual de cada organización, donde claramente pueden existir falencias en desinformación, recursos, estructura, identificación de procesos entre otros. 
La rama Preventiva tiene como objetivo el bienestar integral de los colaboradores,  en tal tarea el desarrollo de los programas preventivos  se sustentan bajo estos antecedentes previos y actuales, los cuales son fundamentales para que tales programas tengan bien definidos sus objetivos. Estos antecedentes son el origen, y sobre esto se debe comenzar a estructurar, con esto estamos previniendo desde el origen para anteponeros a futuras situaciones de riesgos que podemos identificar para realizar la gestión preventiva.
La óptica de la "perfección" nace al anteponerse, al entender la situación previa y actual, se puede llegar a desarrollar la más alta gestión preventiva, esa que tiene incidencia directa en el colaborador, en el entorno, en el colectivo y principalmente en definir el más alto grado de bien estar y anticipándose al adquirir conocimientos previos y actuales, con eso se puede formar el criterio para verlos recursos y la forma en que deben aplicarse, y solicitarse, para finalmente implementar.

La Prevención esta antes, siempre es previa, y te da la facultad de poder prepararte para cumplir tus objetivos, por ello no es inalcanzable ni altanero pensar en la perfección...



Ing. Marco Canales T.
Jefe de proyectos
Goldman Consultores EIRL

martes, marzo 01, 2016

COMO HACER QUE EL 2016 SEA EL AÑO DE LA SANA PRODUCTIVIDAD



Este 2016 será un año orientado a la productividad. Así lo indicó la Presidenta de la República, Michelle Bachelet, en el marco del Enade 2015, con el fin de potenciar el crecimiento económico de Chile.

Según la RAE al hablar de productividad se “describe la capacidad o el nivel de producción por unidad de superficies de tierras cultivadas, de trabajo o de equipos industriales” y por otro lado, en economía hace hincapié en el “vínculo que existe entre lo que se ha producido y los medios que se han empleado para conseguirlo (mano de obra, materiales, energía, etc.)”.

Por ende “La productividad suele estar asociada a la eficiencia y al tiempo: cuanto menos tiempo se invierta en lograr el resultado anhelado, mayor será el carácter productivo del sistema
Sin un análisis muy detallado, de lo anterior podemos extraer lo siguiente:

·         Hace referencia a rendimiento por unidad, o sea, con un enfoque en desempeños individuales.
·         Se debe “hacer más” en menos tiempo.
·         Se debe “hacer más”, con menos recursos, utilizados “obviamente” de forma eficiente.

De acuerdo a lo publicado por diariopyme.com, cito: “…el ministro de Economía, Luis Felipe Céspedes, precisó que "productividad implica hacer mejor las cosas que estamos haciendo y también hacer nuevas cosas… el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, sostuvo que debemos ser capaces de "poder hacer más con lo mismo. Tener más horas libres y al final ser más productivos…”

El mensaje entonces parece ser claro, este 2016 será un año en el que las organizaciones deberán “ponerse las pilas” para aumentar el rendimiento en su negocio, ya sean privadas o públicas.

En el caso de las empresas privadas, este enfoque no es una novedad, ya que constantemente se insta a ser más productivos. Así también puedo dar fe de que en “lo público” también la productividad es un tema, aun cuando a ojos de los usuarios no lo parezca.

La productividad “a secas” suele asociarse con mala calidad cuando sólo vemos el “hacer más en menos tiempo y con menos recursos”, y no el “trabajar de forma ordenada con un uso racional de los recursos y con personas competentes, motivadas y bien retribuidas”. Se puede ser productivo de buena forma, con buenas prácticas, sin necesariamente exprimir vorazmente el sistema.

Los peligros de la productividad “mal hecha” se relacionan principalmente con la disminución de la calidad del producto o servicio, o (lo que es peor) el daño a la salud de los colaboradores/as. Es una certeza que muchas empresas reducen presupuestos y plazos, ello aparejado con la reducción del personal o de una relación “carga laboral/persona” desequilibrada. Así mismo, es sabido que  en tales circunstancias el clima no suele ser de los mejores y florecen los malos entornos laborales con los riesgos psicosociales que eso conlleva. Todo esto, como se menciona antes, bajo la miope y simplista premisa del “hacer más en menos tiempo y con menos recursos”.

Estoy convencido que se puede lograr (y que es muy necesario) alcanzar desarrollar una sana productividad. Eso dicho anteriormente de “trabajar de forma ordenada con un uso racional de los recursos y con personas competentes, motivadas y bien retribuidas” que en si trae varios desafíos que las organizaciones deberán superar.

Para lograr una “sana productividad”, las organizaciones deberán realizar al menos los siguientes aspectos:


  • Asegurarse de contar con directivos y gerentes a la altura de las expectativas con una mirada estratégica e inteligente, acorde a la gestión que se requiere en estos tiempos. En la misma línea, contar con verdaderos líderes capaces de inspirar a otros al logro de metas, en los distintos niveles de la organización.
  • Revisar la forma en cómo se trabaja, eliminando aquello que impide hacer más eficiente el trabajo. Aquí el énfasis debe darse en el layout, los procesos y los procedimientos.
  • Asegurar que la arquitectura organizativa sea la correcta, es decir que el diseño organizaciones sea el adecuado de acuerdo al tipo de negocio, lo que implica revisar desde el planteamiento estratégico, hasta el modo en que funcionan los distintos subsistemas de gestión de personas.
  • Apoyar las acciones de la gestión preventiva en la organización, con énfasis en los factores psicosociales que pongan en riesgo la salud mental de los trabajadores. Fomentar el “autocuidado” y por sobretodo el “mutuo cuidado”.
  • Velar por el trato justo, equitativo y transparente con los colaboradores en materia de compensaciones.
  • Desarrollar las competencias de los trabajadores y trabajadoras para que sean capaces de desplegar su máximo potencial, tanto a través del cierre de brechas como de la apropiada gestión del talento.
  • Revisar y modificar si es necesario un sistema de gestión del desempeño que permita el monitoreo efectivo del rendimiento, como la oportunidad de mejora constante del actuar de los colaboradores.
  • Fomentar y fortalecer las relaciones humanas dentro de la organización, que les permita actuar colaborativamente en armonía.
Con estos puntos daremos algunos pasos para contar con organizaciones que sean productivas de manera inteligente, que les hagan un bien a sus colaboradores y al país.



MBA Ps. Kurt Goldman Zuloaga
Director Goldman Consultores y Docente USACH

Santiago de Chile, Marzo 2016.



Ref:

sábado, enero 23, 2016

¿Cuál es la importancia de la actitud de los trabajadores frente a la prevención?



La actitud es una predisposición, una forma de ver el mundo siguiendo ciertos patrones aprendidos que regulan nuestro comportamiento. Por tanto, las conductas no serían más que la expresión de una actitud frente a un estímulo, que deja entrever aquello que la persona ha experimentado, aprendido y considerado como “cierto”. Por ejemplo, una persona que se resiste a los cambios posee ciertas creencias aprendidas (“el cambio es malo”, “no existe beneficio en el estado final”) que de alguna forma se han instalado en su mente. Estos pensamientos boicotearán sus intentos de adaptarse al cambio por la contradicción entre “lo que pienso y lo que hago”. Por otro lado, las personas que poseen pensamientos “ganadores” suelen tener más éxito o verse menos influenciados por la derrota, ya que no tienen tantos pensamientos obstaculizadores como los demás. De igual forma ocurre con la prevención, ya que una predisposición positiva a trabajar con calidad, seguir instrucciones y mantenerse dentro de las exigencias normativas, impedirá la ejecución de conductas de riesgo y por ende disminuirá la probabilidad de sufrir un accidente. Estas, entre otras razones, me hacen suponer que la verdadera gestión preventiva se logra en el plano actitudinal, cuando logramos convencernos de la seriedad e importancia de hacer bien las cosas. (Goldman K, 2015)

lunes, diciembre 14, 2015

CUENTOS ORGANIZACIONALES DE TERROR: CLIMA



Personalmente siempre creí que la encuesta de clima era una pérdida de tiempo, ya que desde que tengo memoria la empresa ha tenido los más altos resultados en ella, siendo casi un modelo a seguir. “todo se lo debemos a nuestros líderes de las distintas plantas” decía el gerente, quien la verdad sea dicha no visitaba las instalaciones de la compañía.

Lo curioso de todo es que la sensación de que existía un buen clima no era tal. Hay unidades con alta rotación, desgaste, estrés, acoso, por nombrar algunos, todo un tabú. De eso no se habla, porque los datos oficiales, como solía decir el subgerente, indican que tenemos un buen clima y la gente está feliz.

Las malas lenguas dicen que existe miedo de denunciar a los malos jefes. Dicen que son malos de verdad, de esos que tienen tanto poder que es mejor seguirles el juego o hacer lo que quieran por miedo a las represalias. Además, como el gerente no vista las plantas, cada instalación se transforma en un lugar sin más ley que la del jefe… eso dicen de pasillo, no hay datos oficiales, pero de que tenían fama de ser una mafia era una certeza.

Decidí prestar atención a estos rumores e investigar por mi cuenta. Observé en los registros que aumentaron las licencias médicas y que algunos incluso mostraban reiteradas ausencias laborales, había accidentes pero no encontré registros, había quejas pero no encontré nada. Trataba de recopilar información, imprimía y guardaba con cuidado. Contrastaba con los estudios de clima, los grupos focales, las entrevistas y todo decía “todo ok”, “100% en categoría muy satisfactorio”, “estoy muy agradecido de trabajar aquí”, “todo lo bueno se lo agradecemos a nuestros jefes”…

Visité la planta con una excusa típica de recursos humanos, y al cabo de unos minutos aparece el jefe de turno con una gran sonrisa, me dio la bienvenida con un abrazo, momento que aprovechó para darme un mensaje: “yo sé a lo que usted vino. Las cosas aquí están bien, no hay mal trato, no hay condiciones de riesgo, no hay de que quejarse, y lo verá con los resultados de su encuesta. Hablaré con los chicos en un rato y les comunicaré que usted viene a conocer sus opiniones al respecto…”

Junté a un grupo de trabajadores de la planta y los invité a compartir sus experiencias y aspectos a mejorar en la planta, lo bueno y por sobre todo lo malo, esperando que algo se hablara de eso… todos se miraron nerviosos, el jefe carraspeó una vez y uno de los chicos dijo: “acá no hay cosas malas, al contrario, todo está bien, de maravilla, y todo se lo debemos a nuestro jefe”. Una gota recorría su frente, sien y mejilla…” se sentó y el jefe dejo de mirarlo fijo y sonrió.

Todo perfecto. A lo menos eso decían… “pasemos a la segunda parte” les dije, esperando que al menos se expresaran contestando un instrumento de clima muy simple en una hoja de respuesta: “marquen el espacio de la alternativa que consideren representa su opinión respecto de la frase etc etc”. Todos escucharon, y contestaron. Agradecieron una vez más y se fueron.

Empecé esa misma noche a tabular. Todo bien, todo ok… necesitaba una señal… Ahí fue cuando leo la última encuesta de clima, y los espacios llenos de forma irregular sugerían algo, no sé, que algo no estaba bien, no estaba en orden, no lo entendí a primera vista… deje caer la hoja en la mesa de mi escritorio y se deslizo cayendo de lado, de forma horizontal… y ahí lo vi, los puntos de sus respuestas, al juntarlos, decía: ayúdanos, por favor…

Santiago de Chile, Dic, 2015.